Archive for the ‘TEMAS DE ORIENTACION FAMILIAR’ Category

MIS NIETOS ESTAN CELOSOS


Emilio y Matías mis nietos de 5 años y 15 meses respectivamente, están celosos. Matías está de visita y Emilio juega de local.  Cada uno compite con todas sus armas para obtener la atención de  la mamá, la tía, El abu (abuelo) o La Ta (yo) . Con llanto y pataletas Emi trata de establecer que es él quien manda en Barrancas.  Y  Mati a brazo partido, reclama su parte del pastel.

En medio de este caos, se me viene a la memoria una profesora de la U,  Lillyan Brian – Choi, quiso que quedara muy claro lo que siente un niño cuando llega a casa un hermanito recien nacido. Ella sugiere hacer el siguente ejercicio:

Cierre los ojos e imagínense que su pareja llega con otra persona jóven y bien plantada y le dice: amor aquí traigo a fulanit@ para que viva con nosotros.  Usted se enoja, revira, patalea. Su pareja le responde: ¿estás celos@? Tan bobit@. No te preocupes. Yo te quiero igual.

Al otro dia usted está preparándose el desayuno y su pareja le dice: Amor no hagas tanto ruido que se va  a despertar fulanit@. Ten consideración que nos acostamos muy tarde.  así que Jui cio si t@.

Esa noche, su pareja le pide: amor prestale tus joyas y tu vestido preferido a fulanit@ que vamos a salir a comer. Cualquier intento suyo de negarse será duramente recriminado por su pareja con una frase lapidaria: Tu sí que eres egoista¡¡¡ . Tienes que aprender a compartir.

Ya  en este punto estamos  furiosos y queremos que fulanit@ desaparezca de nuestras vidas. Haciendo acopio de todo nuestro valor preguntamos: Y fulanit@ ¿cuándo se va para su casa? Todos sueltan una estruendosa carcajada y dicen: No mi amor fulanit@ llegó para quedarse. Verás ésta también es SU casa.

El ejemplo sirve para ilustrar a las mil maravillas lo que siente un niño. Según mi profesora los niños sienten lo mismo que sentimos los adultos: Temor a que ya no los quieran. Pánico de sentirse desplazados. Inseguridad, rabia. así que la próxima vez que usted se encuentre junto a un niño que esté teniendo un ataque de celos, póngase en el lugar del niño. Trate de entender los que está sintiendo y sea comprensivo.

Si quiere profundizar en el tema, visite esta pagina: www. educacion2.com

FURIA DE PEQUEÑOS TITANES


Matías, mi nieto de 15 meses, está de visita y aunque estoy feliz de tenerlos acá, ya está en una edad un poco difícil. Esta mañana por ejemplo se levantó de muy mal genio, tirando cosas, alegando y pegando manotazos a diestra siniestra. Lo cargué para que Ángela pudiera desayunar y me dio un puñetazo digno de Mohamed Ali y ahí si ya no me gustó la cosa. Con dolor en el alma lo puse en el piso y con voz firme y categórica le dije: NO. Y es que como orientadora familiar sé que desde muy temprana edad hay que enseñar límites. No soy amiga de la violencia y mucho menos de tratar mal a un bebé pero podemos enseñar sin agredir.  Primero que todo  tenemos que tener muy claro cuáles son los valores que queremos inculcar, cuáles son los comportamientos que consideramos apropiados, qué cosas son negociables y cuáles no.

Ahora, en cuanto a qué hacer específicamente, tengo estas recomendaciones.

Primero que todo hay que ponerse al nivel del niño. Recomiendo arrodillarse para poderlo mirar a los ojos. Es mucho más probable que fije su atención en un rostro que en unas rodillas.

Luego, es importante hablar en voz firme y clara, usando frases cortas de muy pocas palabras y sin dar explicaciones. Es mejor decir -No me pegues – que  -No me gusta que me pegues porque me duele y el dolor no es placentero y además es mala educación y ….

También hay que tener en cuenta que se debe tomar la acción correctiva tan pronto suceda el incidente,  no esperar a llegar a casa o que llegue el papá o que se vaya la visita. Los niños olvidan pronto lo sucedido y el regaño que viene después pierde efectividad y puede crear confusión.

Y, finalmente, hay que ser constantes. Las modificaciones de comportamiento tardan tiempo. Esta acción se repetirá, tal vez varias veces antes de que el niño se apropie de la corrección, así que no se deben cambiar las reglas. Lo que estuvo mal hoy estará mal mañana. No se deben hacer concesiones en este respecto porque lo único que le estará enseñando es que si pude salirme con la mía una vez, lo podré volver a hacer.

Lo más importante es recordar  que este es un proceso lento y repetitivo porque los llantos y las pataletas son producto de un sentimiento que no ha sido expresado o atendido. El niño aún no sabe decir tengo hambre, sed, sueño, estoy cansado, etc. Esto puede ser frustrante y las frustración los lleva a llamar la atención a como dé lugar. Por eso hay que tener paciencia, proporcionar espacios de aprendizaje y adquisición de vocabulario y aprender a detectar las señales del lenguaje corporal hasta que el habla nos permita comunicarnos con mayor claridad.  Bueno, hasta que llegue la adolescencia…

 

EL PODER SANADOR DE LAS MASCOTAS


Anoche  estaba cansada y con la ‘neura’, así que me senté a ver televisión. Mi perra Poli se acostó en el sofá y posó su cabeza sobre mi regazo. Casi sin darme cuenta empecé a a cariciarla y en tan solo unos minutos de este sobijeo, me relajé.  Me puse  a pensar que no era la primera vez que un animal me  ayudaba a mejorar mi estado de ánimo. Recordé a  Lulu, una gata siamesa, que se me atrevesaba e impedía el paso cuando intentaba salir del  jardín. Me protegía y me cuidaba y esto me hacía reír y a la vez me hacía sentir amada.

Recordé por ejemplo a Sofía, una perra mitad dalmata y mitad gran danés,  que se subía  y con mucha delicadeza se  metiá en medio de mi esposo y yo y luego,  con patas y manos empujaba a mi marido fuera de la cama. Por supuesto esto me hacía reir.   Lo hacía casi todos los días, y todos los días lograba sacarme una carcajada. Y no les niego que me encantaba que me prefiriera. Es bueno sentirse la preferida de alguien…

Y todos estos recuerdos de mascotas me llevaron a pensar en un libro que había leído hace mucho ti empo que se llama El poder sanador de las mascotas. En él su autor el doctor Marty Becker, veterinario, nos cuenta los últimos descubrimientos científicosen este tema y añades  historias reales de personas que han logrado superar sus obstáculos gracias al amor y a la compañía incondicionales de sus mascotas

Hay mucho escrito al respecto, pero no los aburriré llenando esta entrada de citas e hipervínculos. Sólo quería sumarme a la legión de humanos que ha encontrado la felicidad en una pancita que ronronea y una cola que se menea.

DARNOS GUSTO


No siempre es fácil darnos gusto porque no tenemos el tiempo, porque lo de los demás está primero, porque no sabemos qué queremos, en fin mil y mil excusas se atraviesan en nuestro camino. Pues bien, este año decidí que darme gusto era tan importante como comer o ir donde el médico pues por todos es sabido,  que cuando nos sentimos bien emocionalmente, impregnamos todo nuestro cuerpo de ese sentimiento y trabajamos mejor, nos relacionamos mejor o sea que VIVIMOS MEJOR.  Dicho lo anterior,  les cuento lo que he hecho para darme gusto:

-Salí con mi esposo a comer  helado

-Fui a visitar  un sitio nuevo en la ciudad y Marisa, una experta en reflexoterapia, me hizo un  masaje SUBLIME en mis pies, creo que más bien debería llamarse relaxoterapia pues durante una hora  apagué  “el pienso que…”

– Escribí poesías (aunque no rimaran) con y para mis nietos

– Puse bananos en mi jardín y me senté con mi esposo a ver comer  los pájaros.

– Salí a caminar a las 5 y media de la mañana y disfruté  del “despertar del día”

– Estuve con mi amiga Gladys  almorzando en un lindo restaurante del centro de la ciudad.

– Estuve viendo una película en 3D con mi nieto de 5 años.

– Grabé en un CD mis canciones favoritas ( las más alegres) y cada que estoy sola,  para no perturbar a nadie con mi “dasafinamiento”,  si ya sé que no se dice  así  , canto “a todo volumen”.

– Mi hija Pilar me hizo la manicure y me pintó las uñas de ROOJOO.

– Conversé por Skype durante media hora con mi nieto de un año.

– Leí y re-leí las fabulas de Rafael  Pombo.

-Redescubrí el refrescante sabor del salpicón. Para quienes no conocen el término, es una ensalada de fruta picada en trozos pequeños y bañada con jugo de naranja y papaya. Se sirve en un vaso con mucho hielo y se come con cuchara.

Anímense, dense gusto.