Posts Tagged ‘orquídeas’

Qué por qué estoy enamorada de Risaralda?


¿Qué por qué estoy enamorada de  Risaralda?

 

 

 

Pues…

Por los mangos y las piñas;

por el kumis con almojábana,

por los pandeyucas y el chontaduro;

por los chorizos, las arepas y la lulada;

 

Por el café con buñuelo,

por las guamas y  los zapotes;

por los bananos, los sorbetes y la guanábana;

por el rollo rosado,  la paleta de agua y el sancocho de gallina enterrada;

 

Por las orquídeas entre los guadales;

por los guayacanes y los Urapanes;

por la veraneras, el jazmín de olor, y los cafetales.

 

Por las chapoleras y las tejedoras de seda; Por las costureras y por las artesanas;

por los que ya se fueron y no volvieron,

y por los que todavía nos acompañan;

 

Por los trapiches y las moliendas;

por el sirope, por el guarapo;

por la melcocha, por la panela,

el arequipe y las cocadas;

 

Por la bangsia del Tatamá,

por el petirojo y el barranquero;

por las loras, las guacamayas,

el siriri  y el tominejo.

 

Por el pasillo, por el bambuco, por el baile del sopinguero;

por el de la caña, por el del machete

y también por el bolero;

 

Por los páramos, por los ríos, por las aves del cerro batero;

por los bosques,

por el nudo y el cucarachero

 

Por las risas, por los cantos; por los olores y los colores

y por las nubes anaranjadas que en las tardes

Adornan el cielo con arreboles.

 

Venga a Risaralda venga yo lo invito

Venga y  nos tomamos un “algo parviao” con un chocolate, un “pintao” o un tintico

 

 

FLORECIERON LAS ORQUIDEAS DE MI MAMÁ…


Sí, ya sé que mi mamá hace 15 años que no está con nosotros, pero para mí esas siguen siendo las orquídeas de mi mamá. Verán, mi mamá tenía una planta de orquídeas catleya  a la cual cada año le salían una o dos flores. No importaba si abonábamos la planta, si la sacábamos para el sol o si la colgábamos debajo de un árbol; su producción era la misma: 2 únicas y hermosas flores. Igual, mi mamá era dichosa con sus flores.

Sin embargo, el día después del sepelio de mi mamá eso cambió. Una vez terminadas todas las ceremonias, mis parientes estaban listos para regresar a sus casas pero el carro de unos primos que habían venido de otra ciudad para acompañarnos se averió.  Como era sábado por la tarde no fue posible encontrar ningún taller abierto .  Nada qué hacer, tenían que esperar hasta el lunes para poder encontrar un mecánico que solucionara el problema. Total,  pues se tuvieron que quedar en la ciudad y el mejor lugar para albergarnos a todos era Barrancas, la finca de la familia.

Al momento de haber llegado a la finca, Ángela una de mis hijas, me tomó de la mano y me condujo al  jardín y  señalando la orquídea de mi mamá me dijo, -Mami mira, la abuela te quiere decir algo. Cuando vi la orquídea llena de flores -¡tenía 47!- sentí que era una señal de que ella estaba bien, de que todo iba  a estar bien.

Y desde ese día  tengo comunicación con mi mamá desde el más allá. Durante todo el año, cuidamos las orquídeas: Jorge las abona, yo le quito las hojas secas y les converso, Rosita las remoja… y ella florece y de nuevo siento que ella está bien. Que todo va a estar bien. .